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PROPIOCEPCIÓN: LA GASOLINA DEL MOVIMIENTO Respuestas para padres y madres.
enero 18, 2013
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S.T.O.I. DE ANIVERSARIO
junio 11, 2013

CIEN TERAPIAS. ¿QUÉ SERÁ MEJOR PARA NUESTRA HIJA? Reflexiones desde un punto de vista profesional.

dificultades

Caballos, hipoterapia.
Delfines, delfinoterapia. Música, musicoterapia. Agua, Hidroterapia.
Arte, Arteterapia. Oxigeno, oxigenoterapia. Terapia de integración auditiva, Integración de reflejos, Terapia de Habilidades Sociales, estimulación multisensorial, psicomotricidad, homeopatía, tratamientos biológicos, Terapia de modificación de conducta, psicofármacos, integración visual, hormona del crecimiento, técnicas aumentativas de comunicación, osteopatía, craneo-sacral.

Madrid, Barcelona, Tenerife, Sevilla, Santiago, Alicante, Palma, Guadalajara, Granada… ciudades españolas que se han convertido en paso obligado para familias con niños con problemas en su desarrollo debido a la exclusividad y novedad a la hora de poner en práctica estas metodologías de tratamientos para menores con este tipo de problemática o discapacidad.

¿Realmente ayudan? A esta pregunta hay una respuesta tristemente universal. “Es como todo, hay niños que responden muy bien y otros que no tanto, tú pruébalo, no tienes nada que perder.” Y los padres, obviamente, van.

LA PROFESIÓN Y EL PROFESIONAL

Tras acabar los estudios son muchos, o casi todos, los profesionales que se encuentran en su día a día con dificultades y preguntas sin respuestas ante la intervención con un niño o una niña. Ante estas preguntas, el profesional, pone en marcha un sistema de soluciones, se quieren respuestas, y se quieren pronto. Cursos de formación continua, búsqueda de información a través de fuentes y bases de datos de todo tipo…cogiendo ideas y conceptos de aquí de allá, para poder afrontar el propio ejercicio profesional.

Entre tanta búsqueda, el profesional “olvida” de dónde viene, deja a un lado la fenomenología en la que se basa el desarrollo de su profesión. Porque el gran interés es resolver preguntas retóricas como “¿Qué hago con este niño con autismo?” “Y mañana ¿por dónde empiezo con Luis?, tiene una cromosomapatía muy extraña”. “Emilia me tiene perdidísima, está claro que su problema es atencional, pero no mejora”

Y quién busca respuestas, las encuentra. Estos problemas, son los que aparecen cuando un profesional comienza su andadura práctica. Siempre ha pasado así, y no sólo en el ámbito de la atención a menores. Como siempre ha pasado esto, actualmente, se encuentran numerosos recetarios, actividades tipo para mejorar la psicomotricidad, ejercicios para la capacidad de atención, cuadernillos de habilidades sociales… gran cantidad de material práctico, ordenado
y perfectamente secuenciado para facilitar el trabajo del profesional que lo aplica.

Pero el problema realmente continúa, ya que si sólo la aplicación de ejercicios tipo son completamente eficaces para mejorar los problemas que presenta un menor ¿cuál es la diferencia entre el padre que compra el mismo libro en una librería para aplicarlo a su hijo y el profesional? Así, el profesional es consciente de que la aplicación de esas técnicas, no son suficientes, falta conocer por qué son útiles esas tareas que se le proponen al niño para su mejoría, y por qué son eficaces para unos niños sí y para otros no.

Es entonces cuando comienzan a desarrollarse las teorías o metodologías. Profesionales que tras su larga experiencia práctica en la atención de niños, o que tras la aplicación de unas técnicas concretas con algún caso,
los resultados obtenidos han sido muy satisfactorios, recopilan ideas, y bajo el amparo de conceptos científicos, se desarrolla una teoría. Una explicación lógica del por qué funciona.

Para conocer en profundidad estas teorías, los profesionales interesados, hacen extensos cursos de formación, la mayoría de elevados costes, obteniendo un título que los convierte en Terapeutas especialistas en la metodología en cuestión. Psicomotricistas, Terapeutas Doman, Terapeutas Pádovan, Terapeutas Therasuit, Terapeutas Gestalt, Terapeutas craneo-sacral, Musicoterapeutas, Terapeutas de Movimientos Rítmicos, Terapeutas Berard, Terapeutas Sensoriales, Terapeutas ABA, Terapeutas Estimuladores, Terapeutas Tomatis…etc, etc, etc.

Estas teorías están en auge en España, y en muchos lugares las podrán encontrar como vanguardistas y novedosas, pero lo realmente cierto es que ya tuvieron su auge en países como EE.UU, sobre todo en los años 70 y 80.

Esta situación está creando varios y grandes problemas en el ámbito de la atención a niños y niñas con problemas en el desarrollo.

NO HAY PROFESIONES.

Los profesionales están dejando de desarrollar sus propias profesiones, ¿es lo mismo un logopeda que un maestro en audición y lenguaje? ¿da igual estudiar Psicopedagogía que Enfermería? ¿Cualquier título universitario relacionado con las ciencias sociales, sanitarias y educativas da conocimientos suficientes como para que todos los profesionales hagan de todo?¿Dónde queda la epistemología de cada disciplina?

¿Es lo mismo que un menor tenga problemas en el aprendizaje a que tenga problemas en su desarrollo motor y en consecuencia aparezcan problemas de aprendizaje? En este caso, ¿el niño necesita una intervención basada en ciencias de la educación o en ciencias sanitarias?

¿Hasta dónde llegan mis conocimientos? Realizar una formación en la que tu compañero de clase pertenece a una disciplina diferente a la tuya, responde a las preguntas anteriores: Sí, maestro de educación física y fisioterapeuta, por ejemplo, van a acabar haciendo lo mismo después de hacer el curso de formación “X”.

EL INTRUSISMO.

Hoy, en la sesión de logopedia, Adrián ha realizado actividades para mejorar la pinza fina, praxis orales, y juego simbólico.
Hoy, en la sesión de psicopedagogía, Adrián ha realizado actividades para mejorar la pinza fina (tiene que coger bien el lápiz) praxis orales y desarrollo del juego simbólico.
Hoy, en la sesión de psicomotrocidad, Adrián ha realizado actividades de pinza fina (pinchitos, plastilina), praxis orales y juego simbólico.
Hoy, en la sesión de PT, Adrián ha realizado actividades de pinza fina, praxis orales y juego simbólico.
Hoy, en la sesión del Método “X” Adrián ha pellizcado durante 5 minutos una pelota de goma dura, una de goma blanda, ha soplado 4 veces un silbato, 3 veces una armónica y 2 veces un matasuegras.
Adrián lleva 2 años atendido por diferentes profesionales, y actualmente sus principales problemas siguen presentándose en el desarrollo de la pinza fina, las praxis orales y el desarrollo del juego simbólico. Algo está fallando en la intervención de Adrián ¿no?

Cuando un maestro se da cuenta de que un niño tiene problemas en la lectura, y en su afán por descubrir de dónde viene el problema, detecta que existe un pobre control ocular (porque lo ha leído en un libro, en un blog o se lo han dicho en un curso ) ese maestro, si en algún momento dejara de practicar la enseñanza de la lectura para realizar actividades que mejoren el control del ojo, estaría dejando de ser Maestro, su verdadera profesión, para “jugar” a ser otro profesional. El principal afectado, el niño, que está dejando de recibir atención educativa, a cambio de una “pseudo atención sanitaria”

¿Pero esto ocurre? Sí, constantemente, y en muchas áreas. Habilidades sociales, capacidad de atención, desarrollo de la motricidad fina, comportamiento, lenguaje…. son habilidades y destrezas que cualquier profesional cree conocer y ser experto. ¿Sí? ¿un fisioterapeuta conoce al dedillo el desarrollo de la conducta? ¿Sí? ¿Un maestro, un pedagogo, o un psicopedagogo conoce el desarrollo de la pinza fina? ¿Sí? ¿un terapeuta ocupacional, conoce los procesos de adquisición y ejecución del lenguaje y la comunicación?

LA INEXISTENCIA DE LA EVIDENCIA CIENTÍFICA Y EL ESCASO USO DE ELLA.

Debido al intrusismo y el
escaso desarrollo de las diferentes disciplinas profesionales,
aparece este último gran problema. ¿Podemos demostrar empíricamente
que lo que hacemos con los niños realmente funciona, realmente
mejora, realmente es terapéutico?
Es altamente complejo
poder demostrar cómo un quéhacer profesional interfiere
positivamente en el desarrollo del menor. Se necesitan conocimientos
estadísticos, manejar la literatura ciéntifica relacionada con el
tema, además de las formas y métodos de investigación válidas y
un largo etcétera de cualidades y conocimientos del Investigador.
Además de una alta inversión en tiempo y dinero. Se resume en que
debemos cuantificar algo prácticamente no cuantificable como es el
desarrollo del Sistema Nervioso Central de cada individuo usando como
medida los cambios en el comportamiento.
Hasta los productos de
limpieza tienen estudios de eficacia para poder competir en el
mercado. En el caso de las terapias, no. Cualquiera puede unir dos
conceptos, registrar una marca e inventar un método de tratamiento
para niños con problemas, y si económicamente te lo puedes
permitir, publica un libro explicando ese método, y ponlo en venta
en librerías. Puede que soluciones tu vida laboral, pero no has
dejado ni una ligera huella en el desarrollo de la investigación en
Trastornos del Espectro Autista, en el Síndrome de X frágil o en la
Parálisis Cerebral Infantil…
Dejando a un lado el
aspecto comercial de todo esto, que daría para escribir varias
páginas más, todo profesional que haya decidido dedicarse a la
atención de menores con problemas en el desarrollo, debe conocer qué
hace, y por qué lo hace…si pellizcar los talones del niño 3 veces
al día, gatear 400 metros diarios, dar 2 sustos al día al menor, o
arrancar un pelo de la cabeza del niño al día. Si estas prácticas
son Terapéuticas, hay que demostrarlo, ¿dónde? En publicaciones de
ámbito científico. No son temas para publicar en un blog, para
compartirlo en las redes sociales, ni para intentar hacerlo popular
en poco tiempo.
¿Y QUÉ HACEMOS ?
Padres y madres,
infórmense de varios aspectos antes de elegir una terapia para su
hijo/a.
¿Qué estudios
universitarios tiene el profesional? ¿Está esa carrera relacionada
con los problemas que presenta mi hijo/a? Pregunten por tiempo
estimado de consecución de objetivos y realicen los objetivos de
tratamiento junto al profesional. Conozca los detalles de la
valoración que el profesional haga de su hijo, vea que utilice
cuestionarios para padres, test estandarizados, además de otras
pruebas de observación.
Profesionales, hagan lo
que crean más conveniente hacer pero si no desarrollan, ni ejercen
la profesión para la que se prepararon en la universidad, practican
el intrusismo y no se realizan aportaciones a la comunidad científica
o sus intervenciones con niños no están basadas en aspectos
publicados en literatura científica, no se hagan llamar
profesionales del ámbito infantil.
Alberto León Collado
Terapeuta Ocupacional
Director S.T.O.I.
Servicio de Terapia
Ocupacional Infantil
Jerez y Campo de Gibraltar.
S.T.O.I. Jerez
S.T.O.I. Jerez
El S.T.O.I. Ofrece sesiones de Terapia Ocupacional para niños y niñas, desde su nacimiento hasta los 14 años de edad.

6 Comments

  1. Muy buen enfoque Alberto!!!Nos ha gustado la entrada en Garatu Centro para el Desarrollo Infantil y si nos dais vuestro permiso lo compartiremos en nuestro blog!

    Ainara

  2. Hola!! estoy totalmente deacuerdo contigo, ha sido un placer para los ojos, incluso un descanso!! Quizás no coincido mucho en el último parrafo y algún matiz, pero me ha encantado.

    Te contaré, hubo un día que descubrí que quería hacer hidroterapia, que me gustaba el trabajo en agua, pero en el ámbito rehabilitador, no de ocio, me parecia fascinante!! me puse a hacer cursos, que si monitor de natación, que si jornadas carisimas nosedonde, congresos… luego, decidí estudiar terapia ocupacional, dada la actividad y ocupación, el juego… me parecia mejor hacia mis intereses formarme en ese area, además para poder introducirme en el método científico, poder evaluar si realmente mi trabajo funciona o no.

    A su vez, como quería trabajar con niños, y pensé que quizas la TO no cubriera todos los aspectos que pretendía, hice también magisterio especial. Toda formación es buena.

    Aprendí a registrar mi trabajo, hacer evaluaciones iniciales, medias y finales, para ver si mi trabajo y mis objetivos se llevan a cabo con el cliente o si no llego a ningún lado. Yo en mi caso, te contaré que he tenido la oportunidad de colaborar en una de las primeras tesis doctorales en hidroterapia, donde aprendí a llevar a cabo el método científico en mi area, el agua. Si es cierto, que yo cuando trabajo en agua, trabajo desde lo que me han formado, lo que me han enseñado, siendo yo crítico con lo que me transmiten… siempre trabajo fundamentando cada paso en mi intervención, cada movimiento…

    Pero no coincido contigo en el último párrafo, a mi en la universidad no me enseñaron hidroterapia. Aunque si me dieron una base EXCELENTE de biomecanica, anatomia, fisiologia, procesos de desarrollo, de aprendizaje, pedagogia, psicologia, nociones de técnicas como Bobath, Perfetti, integración sensorial… (pude ampliar después la formación) para poder llevar a cabo mi actividad, la hidroterapia, desde lo que yo se, la TERAPIA OCUPACIONAL, o MAGISTERIO (pedagogia terapeutica), desde la base que me dieron y gracias a ella lo que he podido desarrollar después, como ya te dije, siempre fundamentando mis intervenciones y evaluando mis objetivos para ver si se cumplen (mido rangos articulares antes y despues, evaluaciones de la marcha para TO, evaluaciones funcionales de la mano para ver si mejora con mi trabajo O NO…) depende de que trabaje puedo aplicar ciertas pautas, porque como tu comentas, no todas las personas sirven para todas las terapias.

    Por otro lado, decirte, yo estoy empezando ahora, despues de mucha formación, a registrar mis resultados para ojalá dentro de un tiempo ver si puedo publicar algo, ojalá, pero por placer personal, de verdad te digo que me dedico al agua porque un dia la descubrí y me pareció magnifico el trabajo en ella, no me vi con un titulo universitario en la mano y dije a ver que hago ahora… Te lo comento, porque yo si uso redes sociales, pero para promocionar la hidroterapia, para crear grupos de discursión, para que me lleguen como está pasando correos de colegas terapeutas que me dicen que les interesa, que quieren trabajar en agua o trabajan y quieren investigar en esta técnica…

    Me ha encantado tu artículo, y creo como tú, que es imprescindible que los papas sean los que investiguen quienes somos los que trabajamos con sus hijos, que cualificación o formación tenemos, y que los profesionales deberiamos ser siempre rigurosos, pero sobre todo eso, profesionales.

  3. Blanki dice:

    Alberto, te felicitó por la entrada. Refleja la realidad que vivimos y la poca iniciativa por parte de los profesionales para cambiar el rumbo de la situación. Supongo que la falta de comunicación interprofesional y la falta de conciencia referente a la "práctica basada en la evidencia" son factores claves.
    Esperemos que los cambios lleguen a corto plazo.
    Un abrazo y mucha suerte con todos tus proyectos.
    Blanca

  4. Opino que si llevas a tu hijo con discapacidad al cine a ver una de Disney eso es bueno para él, pero no es cineterapia. Arteterapia, plastilinoterapia, musicoterapia, asnoterapia. Todos esos estímulos son buenos. Nadar con delfines anima a la familia y al niño, pero como tal no es que los delfines sean terapeúticos. Si no hay delfines mirar un acuario puede ser también muy bueno. Y si dejas que tu hijo sienta el tacto de un montón de harina en la mesa de la cocina también tendrás un estímulo fabuloso, no hace falta profundizar en las neurociencias de los estímulos táctiles y la risa. A veces perdemos la cabeza. Queremos ver la mejoría. Queremos animar los padres. Pero si no tienes caballos puedes hacer de caballo para tu hijo, eso también será un estímulo bueno. Muchos padres lo hacen con sus hijos cuando juegan, y juegan con sus hijos. Parece que hemos olvidado lo básico. Muchos padres alivian su culpa pagando para sus hijos todo tipo de terapias y actividades. Si sienten que no han hecho suficiente por ellos pagarán cualquier cosa por la nueva harinoterapia neurosensorial. ¿Es un timo? ¿Es un invento de alguien que cree realmente en ello pero cuya creencia está reforzada por ingresos ¿o sólo por sus bienintencioadas ganas de ayudar? Las ganas de ver buenos resultados pueden cegar de la verdad. Igual que el hecho de tener una demanda de servicios grande, padres que vuelven y apoyo de asociaciones puede hacerte pensar que tienes algo. Rodearlo de un halo de palabras técnicas puede reforzar la idea.

    ¿Si un padre enseña a su hijo a tocar un matasuegras no es terapia y si lo hace un psiconeurofisiologopedagogo del movimiento sí lo es? Nadie puede decir cómo pueden jugar los padres con sus hijos. Si usan un libro pretendiendo que los juegos favorezcan el desarrollo motor o intelectual de su hijo nadie puede prohibírselo (salvo que los juegos fueran peligrosos para el niño). Y sobre todo, ¿qué es un psiconeurofisiologopedagogo del movimiento y de donde ha sacado ese título?

    Respecto a que haya tantos métodos y conceptos, teorías y algún fenómeno ( http://www.rehabilitacionblog.com/2010/09/por-que-hay-tantos-metodos-conceptos.html ) ; teniendo en cuenta la falta de evidencia científica, estoy de acuerdo con lo que dices. Los padres enloquecen buscando al único terapeuta formado en X de toda la comunidad autónoma. Se vende como la panacea. Algunas asociaciones pican en el terapeuta del método X, fomentan la creencia de que es lo único útil. Las revistas de kiosco muchas veces pican y venden un publirreportaje del método y de repente tienes una moda. Los padres que no pueden darselo a sus hijos porque viven lejos se sienten fatal, o desplazan a toda la familia para llegar hasta la terapia soñada. Los hermanos sufren traslados y falta de atención. Toda la familia vive pendinte de los horarios de loqueseaterapia del niño. Aveces parece que han caído en una secta cuyos dogmas repiten ante cualquier cuestionamiento.

  5. Habría que informar mucho más de los resultados esperables. Lamentablemente los milagros son muy raros o no existen. Las esperanzas son un gran negocio, y también algo muy humano cuando hay amor. Las ganas de ayudar y aferrarte a los pequeños progresos son una motivación cuando nos enfrentamos a lo imposible. ¿Si los resultados positivos esperables son modificaciones tan pequeñas, ¿cómo las medimos? ¿Cual es la mejoría más pequeña que podemos medir objetivamente sin error? ¿Es relevante una bajada de 1mm del nivel de un piscina después de dos años sacando agua con un dedal?

    Pienso que hay que ser realistas valorando lo que hacemos. Muchos científicos en física manipulan los datos para que cuadren con sus teorías. Incluso Einstein lo hizo (es famoso un experimento suyo en el que él esperaba en resultado 1, cuando en realidad debía dar 2. Repitió el experimento varias veces obteniendo resultados variables de 1,2 – 1,4 – 1,8… pero eligió el resultado que más se acercaba a su teoría: 1,2 y no mencionó los demás). Es fácil caer en ese error, ya que somos humanos. Miraremos sólo los niños que parecen haber mejorado, olvidaremos aquellos con los que no hubo progresos. Todos los terapeutas de cualquier método afirman tener buenos resultados, todos han visto descender un milímetro el nivel de la discapacidad de sus niños alguna vez (¿o tal vez era un centímetro?). Más que mentirosos buscando negocio en rehabilitación infantil hay muchas buenas intenciones de personas que creen en lo que hacen pero que no aceptarán datos y valoraciones objetivas si les contradicen. No aceptarán que sus valoraciones puedan haber sido manipuladas consciente o inconscientemente para hacer ver que su idea, su método, su vida (son años de formación y práctica) puede no haber sido tan determinante para la evolución de los niños como el propio desarrollo normal y espontáneo. Aplicar el método científico es una tarea ardua aquí. Los experimentos de Einstein sobre la rotación y el magnetismo se pueden repetir en laboratorio con un imán y una vara de hierro, y dan valores cercanos a 2 sin los repites muchas veces) Pero cada niño es único, sus circunstancias muy variables. Todos los padres buscarán todas las terapias hasta que una les satisfaga o pierdan la esperanza. Como si yo deshojara todas las margaritas de un campo hasta encontrar la que dice que me quiere, o bueno, 2 de 3 y vuelvo a empezar.

    Hay que ser humanos y cálidos en el trato con las personas. Pero fríos e impasibles ante la valoración de los datos objetivos que nos permitan mejorar algún día las terapias. Eso es muy difícil. Los padres no buscan eso, los padres se aferrarán a la noticia en prensa de un niño que mejoró. Tú mismo puedes descubrir que tu método no funcionaba, después de vivir de ello, amar lo que has hecho, dedicarle años. ¿Cómo aceptarlo desde el punto de vista de una vida humana cuando esperamos crear un conocimiento y experiencia acumulada fiable que perdure más allá (ciencia)?.

    Es bueno y sano mantener el escepticismo y no entusiasmarse demasiado por ningún tipo de terapia.

  6. Estoy de acuerdo con Alfredo.
    No hay ninguna titulacion que enseñe a trabajar en agua.
    yo soy educadora, especialista en atencion temprana y monitora de natacion adaptada.Llevo 14 años trabajando en una piscina y ultimamente se ha puesto de moda que debe ser el fisioterapeuta el que trabaje en este area, solo por el hecho de tener esa titulacion,¿en que asignatura o en parte de la carrera enseñan esto?.
    Yo tambien he tenido que formarme, hacer cursos y sobre todo la experiencia es un grado.
    Trato todos los dias con muchos padres(y vuelvo al tema que traslada Alberto) y todos me cuentan la cantidad de metodos, la cantidad de terapias y a todos los sitios donde van estos niños…
    Yo personalmente no me creo ni la mitad de ellas..¿quien se cree que un niño va a tener una mejoria increible por que lo pongan durante 3 horas con unos auriculares, escuchando musica distorsionada? por favor.
    Se que es dificil ponerse en el papel de esos padres y que todos no agarramos a un clavo ardiendo en momentos determinados, pero pienso que los que estamos ahi el dia a dia, los que los vemos reir y llorar ,los que trabajamos con el corazon, somos los que tenemos que ponerles los pie en el suelo y hacerles ver que realmente las terapias pasajeras las que duran un mes o 15 dias o 6 semanas, no son reales.
    El dia a dia,los habitos en casa, eso si que es importante. y sobre todo que los que estemos mas cerca y tengamos mas confianza nos hagamos notar.
    Yo desde el primer dia que unos padres vienen para que trabaje con su hijo, me siento parte de su familia y me siento muy especial por que me hayan elegido a mi para poner su tesoro mas valioso en mis manos. Gracias a todos

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